La Semana Santa es el momento perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza. Tanto si eres un apasionado del deporte como si prefieres una escapada tranquila, tenemos los mejores planes para hacer que estos días sean inolvidables.
El esquí de primavera es la opción perfecta para quienes quieren aprovechar al máximo los últimos días de la temporada en las seis estaciones de montaña de Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña:
La Molina: Perfecta para familias y amantes del esquí alpino.
Vall de Núria: Un entorno espectacular para esquiar y disfrutar de la naturaleza.
Vallter: Ideal para quienes buscan buenas vistas y buena nieve.
Espot Esquí: Para los amantes del esquí en medio del Parque Nacional de Aigüestortes.
Port Ainé: Rodeado de infinitos bosques, con un entorno inigualable y buena calidad de nieve.
Boí Taüll: La estación de alta montaña con pistas exigentes y paisajes increíbles.
Tanto si eres principiante como si eres un experto, estas estaciones tienen opciones para todos los niveles y edades. ¡Aprovecha las últimas bajadas antes de que cierren hasta la próxima temporada!
Si prefieres dejar los esquís en casa y sumergirte en la naturaleza, las comarcas donde se encuentran estas estaciones ofrecen rutas increíbles que, según la cantidad de nieve, tendrás que hacer con raquetas. Algunas recomendaciones:
Ruta del Estany de Sant Maurici (Pallars Sobirà): Un itinerario apto para todos los públicos para disfrutar de uno de los paisajes más bonitos del Parque Nacional de Aigüestortes.
Camino de las cuevas (Ripollès): Una ruta accesible para todos los públicos desde Vall de Núria que te permitirá conocer los secretos y los orígenes del valle.
Ruta hasta el antiguo refugio de Ulldeter (Ripollès): Excursión de iniciación con raquetas de nieve por las hermosas montañas del Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser.
Para quienes buscan una escapada más relajada, hay pueblos preciosos para visitar cerca de las estaciones de esquí:
Taüll y las iglesias románicas del Valle de Boí (Alta Ribagorza): Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, una visita imprescindible.
Sort (Pallars Sobirà): Un pueblo con mucho encanto y punto de partida para actividades de aventura.
Ribes de Freser (Ripollès): La puerta de entrada al Valle de Núria, con un centro histórico precioso.
Espot (Pallars Sobirà): Situado en el valle que sirve de entrada natural al Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, ha pasado de ser un pueblo aislado a uno moderno y contemporáneo.
Camprodón (Ripollès): En el corazón de los Pirineos gerundenses y con raíces en la Garrotxa, un lugar emblemático con un puente con mucha historia.
Puigcerdà (Cerdanya): Su ubicación privilegiada y la proximidad a la frontera francesa le dan una gran movilidad a ambos lados del Pirineo.
Después de un día de actividad, nada mejor que disfrutar de la gastronomía local o relajarse en baños termales:
Prueba la carne “Producte del Ripollès”, una marca que identifica los productos agroalimentarios producidos, transformados y/o elaborados en la comarca del Ripollès.
Degusta un “trinxat” de la Cerdanya, el plato más típico de esta comarca pirenaica, cuyo origen se remonta al siglo XV.
Disfruta de una cata de quesos y embutidos artesanos del Pallars, prueba el “xolís” de la zona o un queso de “tupí” con un buen pan con tomate.
Relájate en los baños termales de Caldes de Boí, incluidos en el Libro Guinness de los Récords por ser el balneario con más variedad de aguas.
Tanto si eres amante del esquí como si prefieres una escapada más relajada, estos planes te harán vivir una Semana Santa diferente, rodeado de naturaleza y aire puro. ¿Cuál eliges?